04 de Mayo – Día Mundial de la Salud Mental Materna

Lema: “La Salud Mental Materna Importa”

#JuntasSomosMasFuertes

La Salud Mental Materna tiene su día para destacar la importancia de prevenir, detectar y brindar tratamiento a aquellos problemas que atenten directamente contra la salud mental de la madre durante su embarazo, parto y posparto.

Estamos tratando de incrementar la consciencia acerca de los problemas en la salud mental materna, para que cada vez mas mujeres busquen ayuda especializada en estos momentos tan importantes de sus vidas y reciban los tratamientos adecuados para sentirse sanas y bien a nivel físico, emocional y mental.

Es de vital importancia visibilizar y desestigmatizar los problemas de ansiedad y depresión que son comunes entre las madres, que suelen darse en muchos casos desde el primer momento en que se decide ser madre, perdurando hasta el primer año de nacimiento del bebé. Por esto hablamos de “problemas” y no de “enfermedades”, ya que salvo casos específicos mas graves, suelen ser desordenes comunes a todas las mujeres en alguna etapa del embarazo, parto o posparto.

Factores que inciden en la Salud Mental Materna

En la etapa del embarazo las mujeres experimentan grandes cambios físicos, hormonales y emocionales, los cuales, en caso de no recibir oportunamente la atención adecuada, pueden impactar de lleno en su salud física y mental.

De acuerdo al Centro sobre alteración del estado de ánimo de la mujer “Perinatal Mood and Anxiety Disorders”, anualmente 1 de cada 5 mujeres en todo el mundo experimentan algún tipo de trastorno del estado de ánimo y de ansiedad en el período perinatal. Sin la atención médica especializada oportuna puede derivar en los siguientes trastornos:

  • Depresión perinatal
  • Ansiedad
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo
  • Trastorno Bipolar
  • Psicosis Posparto

Las principales causas y factores más frecuentes que afectan la salud mental materna tienen que ver con:

  • Fatiga y cansancio
  • Falta de sueño
  • Cambios homonales
  • Idealización de la maternidad
  • Experiencias traumáticas pasadas
  • Conflictos familiares
  • Antecedentes familiares o personales de trastornos mentales
  • Pérdida de un hijo

Se estima que entre el 50% y 80% de las mujeres sufren “tristeza posparto”. Algunas de las características y manifestaciones más evidentes son:

  • Cambios y alteraciones en el estado de ánimo
  • Emociones y sentimientos de tristeza, ansiedad y desesperanza
  • Episodios de llanto frecuentes
  • Pérdida de apetito y del sueño
  • Descuido en el aseo personal a diario
  • Sentimiento de culpabilidad constante

¿Por qué todas las mujeres embarazadas pasan por cambios emocionales y anímicos durante el embarazo, parto y posparto?

El primer factor obvio que conoce todo el mundo es el cambio hormonal, pero de lo que nunca se habla, y a lo que nunca se le ha prestado atención es que el cerebro de la embarazada cambia. Se trata de un cambio real a nivel neuronal, biológico, en donde se prepara para la nueva etapa de gestación, y lo posterior, tener a ese bebé y criarlo.


¿Por qué cambia?
El estar embarazada conecta directamente con la propia niñez, generando una necesidad de revisar y comprender los vínculos primarios para poder vincularse afectivamente con el recién nacido. Esto es natural y le pasa a todas las mujeres embarazadas, por eso se dice que el hecho de que venga un bebé en camino es muy movilizador, y que necesitan contar con contención y apoyo durante el embarazo.

Otro factor es que el cerebro tiene que dejar de utilizar ciertas funciones del día a día para enfocarlas en el anidar. Las funciones maternas que tienen que desarrollarse tienen que ver con el cuidado del bebé, establecer la conexión con ese bebé, poder interpretar sus necesidades y a la vez funcionar con el resto de actividades en la vida cotidiana.

En el cuidado de la salud materna perinatal es importante incluir la evaluación, atención y seguimiento de la salud mental de la madre.
Las recomendaciones que tenemos para el cuidado de la salud mental materna son:

  • No tener miedo ni vergüenza en consultar a un profesional frente a una situación angustiante. Todas las mamás en algún momento pasan por eso.
  • Alimentarse de una manera sana y balanceada
  • Caminar y hacer ejercicios de bajo impacto. Tratar de tomar aire y realizar caminatas al aire libre.
  • Dormir bien, tratar de tomar siestas cuando el bebé duerme.
  • Pedir ayuda y apoyo a la pareja, familiares, amigos o a cualquier persona que se considere viable para ese fin.
  • Conectarse con otras personas que estén pasando por lo mismo, como grupos de madres puérperas, primerizas, o que se encuentren en etapas similares.

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